Desde los modelos de negocio y las prácticas de compra hasta el diseño de productos, el comportamiento de los usuarios y los sistemas de reciclaje, sigue habiendo una amplia gama de obstáculos que se interponen en el camino hacia una tecnología de la información circular. Este resumen destaca los principales retos que impiden alargar la vida útil de los productos, alcanzar mayores niveles de reutilización y lograr una recuperación de materiales más eficaz, y señala dónde es necesario introducir cambios.

Falta de mentalidad circular
Los productos informáticos están diseñados para tener una vida útil corta

Los productos informáticos contienen recursos naturales valiosos y escasos, y sus cadenas de suministro incluyen a miles de proveedores de todo el mundo. Sin embargo, muchos productos están diseñados para tener ciclos de vida cortos. Como consecuencia, los residuos electrónicos se han convertido en el flujo de residuos de más rápido crecimiento del mundo, con más de 60 millones de toneladas desechadas cada año.

Los productos están fabricados para durar mucho tiempo, pero se sustituyen antes de tiempo

Los productos fabricados para durar siguen desechándose demasiado pronto. Para fomentar un enfoque más circular en relación con los productos informáticos, necesitamos una mejor planificación que permita alargar su vida útil, así como rutinas de reparación, actualización y reutilización.

Persisten modelos de negocio lineales e insostenibles

Los modelos de negocio lineales suelen basarse en la extracción de recursos naturales y en la fabricación de productos con una vida útil corta que se convierten rápidamente en residuos. Para hacer frente a esta situación, las empresas deben pasar a modelos circulares que mantengan el valor de los productos y los materiales durante más tiempo. Esto puede incluir ofrecer productos como servicio, facilitar la reparación y el reacondicionamiento, y crear valor más allá de la venta de productos nuevos.

Los productos reutilizados suelen considerarse menos atractivos

Las marcas de tecnología de la información invierten mucho en promocionar los últimos modelos de productos, lo que puede hacer que los productos nuevos resulten más atractivos. Como consecuencia, los productos de tecnología de la información reutilizados o reacondicionados suelen percibirse como menos atractivos, incluso cuando funcionan igual de bien. Para fomentar la economía circular, debemos dejar de centrarnos en poseer el producto más nuevo y pasar a elegir los productos en función de su funcionalidad, calidad y uso responsable de los recursos.

Se confunde la baja calidad con el bajo coste

Elegir el producto más barato que solo satisfaga las necesidades actuales puede acarrear mayores costes a largo plazo. Cuando aumenten las exigencias de rendimiento, puede que sea necesario sustituir el producto. Al invertir en un producto de mayor rendimiento y con una vida útil más larga, las organizaciones pueden prolongar su uso, favorecer su reutilización y reducir tanto los costes como el impacto en la sostenibilidad a lo largo del tiempo.

La sustitución de productos se considera una medida de eficiencia energética

A veces se sustituyen los productos informáticos para reducir el consumo de energía, pero, desde el punto de vista del ciclo de vida, este suele ser un enfoque erróneo. La fabricación de productos informáticos requiere grandes cantidades de energía y genera importantes emisiones de gases de efecto invernadero. En muchos casos, el impacto medioambiental total puede reducirse alargando la vida útil de los productos.

Falta de colaboración

Los materiales y componentes que se consideran residuos en un sector pueden ser recursos valiosos en otro. Sin embargo, se pierden grandes cantidades de recursos debido a la escasa comunicación y cooperación entre sectores. Una cadena de valor totalmente circular requiere la colaboración entre sectores a lo largo de todo el ciclo de vida del producto.

Cómo TCO Certified el pensamiento circular

Estos criterios favorecen un enfoque más circular de las tecnologías de la información mediante una mayor vida útil de los productos, la facilidad de reparación y un soporte técnico de software prolongado. Las marcas de TI deben ofrecer soporte técnico para los productos certificados durante al menos cinco años, lo que contribuye a que las expectativas dejen de centrarse en la sustitución frecuente y, al mismo tiempo, incentiva al sector a desarrollar productos más duraderos.

Obstáculos técnicos
Los productos son demasiado frágiles

Los productos informáticos móviles se llevan constantemente en los bolsillos, bolsos y mochilas, lo que los expone al desgaste diario. Para prolongar su vida útil, los productos deben ser resistentes y estar diseñados para soportar caídas, un manejo frecuente y temperaturas tanto altas como bajas.

Preocupación por la protección de datos

Cada año, millones de productos informáticos quedan sin utilizar o se desechan prematuramente por el temor a que los datos confidenciales puedan caer en manos equivocadas. Si se proporciona a los usuarios un software seguro de borrado de datos, esto se puede evitar.

Poca duración de la batería

Los productos informáticos portátiles suelen desecharse cuando la batería ha perdido su capacidad para mantener la carga, aunque el dispositivo en sí siga funcionando perfectamente. Para solucionar este problema, las baterías deben ser de alta calidad y fáciles de extraer y sustituir con herramientas comunes.

Obstáculos para la reparación o mejora

Muchos productos informáticos están diseñados para tener una vida útil corta. Si un solo componente —como un teclado, una batería o un módulo de memoria— falla o queda obsoleto, es posible que haya que desechar todo el dispositivo, a menos que se pueda sustituir dicho componente. Por lo tanto, los productos deberían diseñarse de manera que puedan desmontarse, repararse y actualizarse utilizando herramientas de uso común, y que las piezas de recambio y los manuales de servicio sean fácilmente accesibles.

Dificultad para evaluar la reparabilidad en el momento de la compra

En el momento de la compra, puede resultar difícil evaluar la facilidad con la que se puede mantener, reutilizar y reparar un producto. Los componentes internos de los productos informáticos suelen estar ocultos, lo que dificulta la evaluación de su reparabilidad. Además, la reparación requiere conocimientos técnicos especializados y, en la mayoría de los casos, no es posible comprobar las características de reparación de un producto antes de comprarlo. Las puntuaciones de reparabilidad verificadas, evaluadas por expertos independientes, ofrecen una forma fiable de abordar este reto.

Ausencia de garantías

Los productos informáticos suelen venderse con una garantía breve, o incluso sin garantía alguna. Las garantías ampliadas son un factor clave para prolongar la vida útil de los productos. Cuando los productos fallan durante el periodo de garantía, la marca informática asume el coste de la reparación o la sustitución, lo que supone un fuerte incentivo para diseñar dispositivos más duraderos y de mayor calidad. Las garantías ampliadas también proporcionan a los compradores y usuarios la confianza necesaria para planificar ciclos de uso más largos sin el riesgo de incurrir en gastos inesperados.

Falta de actualizaciones de funcionalidad y seguridad

Sin actualizaciones periódicas de funcionalidad y seguridad, los productos informáticos pierden seguridad, fiabilidad y eficacia. Aumenta el riesgo de ciberataques y fugas de datos, así como los problemas de rendimiento y compatibilidad. Como consecuencia, es posible que los dispositivos dejen de cumplir los requisitos de seguridad u operativos, lo que obliga a sustituir prematuramente productos que, de otro modo, seguirían funcionando correctamente.

Cómo TCO Certified los obstáculos técnicos

TCO Certified eliminar las barreras técnicas que impiden la circularidad, al exigir que los productos sean duraderos, reparables y actualizables, y que los dispositivos móviles cuenten con baterías de alta calidad y sustituibles. Se debe proporcionar software gratuito para el borrado seguro de datos, y un índice de reparabilidad verificado de forma independiente ayuda a los compradores a evaluar la facilidad con la que se pueden reparar los productos antes de su compra.

Reutilización insuficiente del material
Materiales que contienen sustancias peligrosas

Los materiales que contienen sustancias peligrosas suelen ser difíciles de reciclar o reutilizar en nuevos productos. Al sustituir estas sustancias por alternativas más seguras, los materiales pueden reciclarse de forma segura y seguir cumpliendo con una legislación cada vez más estricta.

Los productos no llegan a las instalaciones de reciclaje

Solo alrededor del 20 % de los productos informáticos desechados llegan a instalaciones de reciclaje seguras. El resto puede acabar en vertederos, ser incinerado o exportarse ilegalmente a regiones donde la legislación sobre residuos electrónicos es deficiente o inexistente. Esto tiene importantes repercusiones negativas, entre las que se incluyen la contaminación tóxica, los riesgos para la salud humana y la pérdida de valiosos recursos naturales.

Los productos y materiales no están hechos para reciclarse

A menudo, los productos y materiales no se diseñan teniendo en cuenta el reciclaje, lo que reduce el valor que se puede recuperar al final de su vida útil. Los materiales presentes en cantidades muy pequeñas son difíciles y costosos de extraer. Algunos componentes, como las baterías, también pueden suponer riesgos para la seguridad: si no se pueden retirar fácilmente, pueden acabar en el proceso de trituración y provocar riesgos de incendio. Para permitir una recuperación eficaz de los materiales, las consideraciones relativas al reciclaje deben integrarse ya en la fase de diseño del producto.

Gestión insegura y no regulada de los residuos electrónicos

La recogida y el reciclaje de productos informáticos de forma respetuosa con el medio ambiente a menudo tienen que competir con alternativas más baratas y menos transparentes. Esto fomenta la clasificación errónea de los residuos electrónicos y las exportaciones que eluden el coste real de un tratamiento seguro. Aunque se han reforzado las normativas y se han ampliado los controles, la aplicación de la ley y la trazabilidad siguen siendo limitadas. Como consecuencia, es posible que los residuos electrónicos sigan procesándose en sistemas en los que se recuperan los materiales valiosos, mientras que las fracciones peligrosas o de escaso valor se vierten, se incineran o se gestionan de forma inadecuada.

Se prefieren los materiales vírgenes a los reciclados

Las materias primas vírgenes suelen seguir siendo más atractivas desde el punto de vista comercial que las alternativas recicladas. Los precios de los materiales recién extraídos no reflejan los costes medioambientales y sociales de la extracción y el refinado, y pueden ofrecer una calidad y una disponibilidad más predecibles. Los materiales reciclados, especialmente los procedentes de residuos postconsumo, pueden presentar variaciones en la calidad, tener una disponibilidad limitada y conllevar riesgos de contaminación. Como consecuencia, su adopción sigue siendo limitada. Para facilitar un uso más generalizado, se necesitan requisitos más estrictos, una mejor trazabilidad y normas de calidad más claras.

Cómo TCO Certified la reutilización de materiales

Los criterios relativos a la seguridad de las sustancias químicas mejoran la reciclabilidad de los materiales, mientras que los requisitos para una gestión responsable de los residuos electrónicos contribuyen a reducir los residuos y a recuperar recursos valiosos. Los identificadores únicos de los productos facilitan el intercambio de información esencial sobre los mismos, lo que favorece su seguimiento, mantenimiento y reciclaje a lo largo de todo su ciclo de vida.